En 2006 la que es mi novela favorita de la fantasía española ganó el premio Minotauro. Se trata de Señores del Olimpo, de Javier Negrete, que tengo en el estante junto a otras dos veneradas maravillas: Rihla y La red de Indra, ambas de Juan Miguel Aguilera.
Entre los finalistas de esa edición del Minotauro había otra obra que, publicada tres años después, pasa directa a mi panteón del género. Me refiero a Sombras de una vieja raza (AJEC) de Alejandro Guardiola.
Ahora que se habla tanto de melodrama sobrenatural y de historias de amor entre vampiros y hombres lobo (dentro de poco Predator le mandará flores por primavera a Alien y Freddy Krueger se ruborizará y sentirá mariposillas en el estómago si le mentan a Jason) nos llega una historia de sangre, amistad, venganza y fatalidad.
Sombras de una vieja raza, es una opinión, se inscribe de lleno en la escuela de Negrete o David Mateo: mandan las aventuras y las correrías, los personajes de poderosas motivaciones (personajes creíbles y cuya suerte te lo hace pasar mal), el escenario deslumbrante, épica, batallas, venganzas; hay fuertes sentimientos, pero no concesiones. Uno percibe cómo Alejandro Guardiola ama a sus personajes, y ese amor, ese poderoso sentido de la amistad, es una energía que te hace ir a través de los capítulos, por cierto, maravillosamente encabezados con citas que son una declaración de principios.
Lo dicho: una historia de vampiros sin bromas (aunque sí con humor) ni tonterías. Una señora novela de aventuras con dos protagonistas que ojalá volvamos a ver en acción. ¿Habrá más Meliot y Rutger? ¿Moverán de nuevo el esqueleto, como dice uno de ellos en un momento bastante gracioso?
Por cierto que me presenté con Los navegantes a esa edición del Minotauro y no me comí un rosco.
jueves, 29 de octubre de 2009
lunes, 26 de octubre de 2009
hispacon
Rabia rabiosa porque este año no podré ir a la HispaCon. Fastidia por tantas razones que da pereza enumerarlas: repetir las geniales experiencias de Almería y Huesca (dos ciudades superinspiradoras e inesperadas), volver a ver caras conocidas y conocer otras nuevas. Vivir el ambientillo, vamos. Además me pierdo el interesante calendario de conferencias trufado de nombres que todos conocemos y que nunca decepcionan.
Tenía programada una charla (gracias a los organizadores por su invitación), pero el lunes inmediato se inaugura la World Travel Market, un movidón en el que debo currar y ese fin de semana y los días anteriores los pasaré ocupadillo, como quien dice.
Así que nada, aquí publico mi envidia y mi enhorabuena a los candidatos a los Ignotus (entre los que hay muchos nombres amigos y conocidos) y ya por adelantado a los ganadores.
Aquí va la lista y más abajo el programa.
Novela
* Día de perros – David Jasso (Hegemón)
* El mapa del tiempo – Félix J. Palma (Algaida)
* La moderna Atenea – María Concepción Regueiro (Grupo AJEC)
* Rojo alma, negro sombra – Ismael Martínez Biurrun (451 Editores)
* Sombras de honor – Eduardo Gallego y Guillem Sánchez (Equipo Sirius)
Novela Corta
* Albedo cero – Víctor Conde – Artifex 4ª época, nº2 (Asociación cultural Xatafi)
* Cuarenta siglos os contemplan – Sergio Mars – El rayo verde en el ocaso (Grupo AJEC)
* El mercado de las sombras – Roberto Bayeto – BEM online
* Mosquitos – Marc Rodríguez Soto – El hombre divergente (Grupo AJEC)
* Volver al sol – Juan Carlos Planells – Fragmentos del futuro II (Espiral Ciencia-Ficción)
Cuento
* El experimento que nos dio fama y fortuna – Ramón San Miguel Coca – El Sitio de Ciencia Ficción
* El hombre divergente – Marc Rodríguez Soto – El hombre divergente (Grupo AJEC)
* El rayo verde en el ocaso – Sergio Mars – El rayo verde en el ocaso (Grupo AJEC)
* Lo más dulce – Santiago Eximeno – Bebés jugando con cuchillos (Grupo AJEC)
* Lluvia sangrienta – Roberto Malo – La luz del daiblo (Mira Ediciones)
Antología
* Bebés jugando con cuchillos – Santiago Eximeno (Grupo AJEC)
* El hombre divergente – Marc Rodríguez Soto (Grupo AJEC)
* El rayo verde en el ocaso – Sergio Mars (Grupo AJEC)
* Fragmentos del futuro II – VVAA (Espiral Ciencia-Ficción)
* Paura 4 – VVAA – Portal Editions
Libro de ensayo
* Cómo construir una máquina del tiempo – Paul Davies (451 Ediciones)
* Del folletín al bolsilibro: 50 años de la novela popular española (1900-1950) – Fernando Eguidazu (Silente)
* J.R.R. Tolkien: Mitopoeia y mitología. Reflexiones bajo la luz refractada – Eduardo Segura (Portal Editions)
* Milagros de una vida. Una autobiografía – J.G. Ballard (Mondadori)
Artículo
* Heinlein 100 – César Mallorquí – Hélice 9
* Las verdaderas entrañas de la ciencia ficción – Juan Ignacio Farreras, Julián Díez y Fernando Ángel Moreno – Hélice 8
* Los dioses astronautas en la ciencia ficción – Mario Moreno Cortina – BEM Online
* Malos tiempos para la ciencia ficción española – Alfoso Merelo – Historias asombrosas nº2
* Secesión – Julián Díez – Hélice 10
Ilustración
* Día de perros – Cuca Baquero (Hegemón)
* Fragmentos del futuro II – Koldo Campo (Espiral Ciencia-Ficción)
* La marcha de las anémonas – Koldo Campo (Espiral Ciencia-Ficción)
* Paura 4 – David M. Rus (Portal Editions)
Producción audiovisual
* A través del espejo – Alfonso Merelo y Elia Hernández – Radio
* Los cronocrímenes – Nacho Vigalondo – Cine
* Mortadelo y Filemón: Misión salvar la Tierra – Miguel Bardem – Cine
Tebeo
* La legión del espacio – Alfredo Álamo y Fedde Carroza – Web de la Legión
* La tira de la saga – Santyago Moro – Silente
Poesía
* Las increíbles suburbanas aventuras de la Brigada Poética – Alberto García Teresa (Umbrales)
* Hay que comerse el mundo a dentelladas – Alberto García Teresa
Revista
* Alfa Eridiani
* Artifex 4ª época
* Hélice
* Historias Asombrosas
* Scifiworld
Novela extranjera
* Guerra Mundial Z – Max Brooks (Almuzara)
* El pozo de las tramas perdidas – Jasper Fforde (Ediciones B)
* El sindicato de policía yiddish – Michael Chabon (Mondadori)
* El terror – Dan Simmons (Roca Editorial)
* Spin – Robert Charles Wilson (Omicrón)
Cuento extranjero
* Hombres salmonella en el planeta porno – Yasutaka Tsutsui – Hombres salmonella en el planeta porno
* El índice – J.G. Ballard – Fiebre de guerra
* Fiebre de Guerra – J.G. Ballard – Fiebre de guerra
* La sala de autopsias – Shane Jiraiya Cummings – Paura 4
* Los vientos de Marble Arch – Connie Willis – Lo mejor de Connie Willies
Web
* BEM online – Grupo Interface
* Literatura Fantástica – Mariano Villareal
* NGC 3660 – Pilar Barba
* El Sitio de Ciencia Ficción – Francisco José Suñer Iglesias
* Stardust CF – Javier Romero
Tenía programada una charla (gracias a los organizadores por su invitación), pero el lunes inmediato se inaugura la World Travel Market, un movidón en el que debo currar y ese fin de semana y los días anteriores los pasaré ocupadillo, como quien dice.
Así que nada, aquí publico mi envidia y mi enhorabuena a los candidatos a los Ignotus (entre los que hay muchos nombres amigos y conocidos) y ya por adelantado a los ganadores.
Aquí va la lista y más abajo el programa.
Novela
* Día de perros – David Jasso (Hegemón)
* El mapa del tiempo – Félix J. Palma (Algaida)
* La moderna Atenea – María Concepción Regueiro (Grupo AJEC)
* Rojo alma, negro sombra – Ismael Martínez Biurrun (451 Editores)
* Sombras de honor – Eduardo Gallego y Guillem Sánchez (Equipo Sirius)
Novela Corta
* Albedo cero – Víctor Conde – Artifex 4ª época, nº2 (Asociación cultural Xatafi)
* Cuarenta siglos os contemplan – Sergio Mars – El rayo verde en el ocaso (Grupo AJEC)
* El mercado de las sombras – Roberto Bayeto – BEM online
* Mosquitos – Marc Rodríguez Soto – El hombre divergente (Grupo AJEC)
* Volver al sol – Juan Carlos Planells – Fragmentos del futuro II (Espiral Ciencia-Ficción)
Cuento
* El experimento que nos dio fama y fortuna – Ramón San Miguel Coca – El Sitio de Ciencia Ficción
* El hombre divergente – Marc Rodríguez Soto – El hombre divergente (Grupo AJEC)
* El rayo verde en el ocaso – Sergio Mars – El rayo verde en el ocaso (Grupo AJEC)
* Lo más dulce – Santiago Eximeno – Bebés jugando con cuchillos (Grupo AJEC)
* Lluvia sangrienta – Roberto Malo – La luz del daiblo (Mira Ediciones)
Antología
* Bebés jugando con cuchillos – Santiago Eximeno (Grupo AJEC)
* El hombre divergente – Marc Rodríguez Soto (Grupo AJEC)
* El rayo verde en el ocaso – Sergio Mars (Grupo AJEC)
* Fragmentos del futuro II – VVAA (Espiral Ciencia-Ficción)
* Paura 4 – VVAA – Portal Editions
Libro de ensayo
* Cómo construir una máquina del tiempo – Paul Davies (451 Ediciones)
* Del folletín al bolsilibro: 50 años de la novela popular española (1900-1950) – Fernando Eguidazu (Silente)
* J.R.R. Tolkien: Mitopoeia y mitología. Reflexiones bajo la luz refractada – Eduardo Segura (Portal Editions)
* Milagros de una vida. Una autobiografía – J.G. Ballard (Mondadori)
Artículo
* Heinlein 100 – César Mallorquí – Hélice 9
* Las verdaderas entrañas de la ciencia ficción – Juan Ignacio Farreras, Julián Díez y Fernando Ángel Moreno – Hélice 8
* Los dioses astronautas en la ciencia ficción – Mario Moreno Cortina – BEM Online
* Malos tiempos para la ciencia ficción española – Alfoso Merelo – Historias asombrosas nº2
* Secesión – Julián Díez – Hélice 10
Ilustración
* Día de perros – Cuca Baquero (Hegemón)
* Fragmentos del futuro II – Koldo Campo (Espiral Ciencia-Ficción)
* La marcha de las anémonas – Koldo Campo (Espiral Ciencia-Ficción)
* Paura 4 – David M. Rus (Portal Editions)
Producción audiovisual
* A través del espejo – Alfonso Merelo y Elia Hernández – Radio
* Los cronocrímenes – Nacho Vigalondo – Cine
* Mortadelo y Filemón: Misión salvar la Tierra – Miguel Bardem – Cine
Tebeo
* La legión del espacio – Alfredo Álamo y Fedde Carroza – Web de la Legión
* La tira de la saga – Santyago Moro – Silente
Poesía
* Las increíbles suburbanas aventuras de la Brigada Poética – Alberto García Teresa (Umbrales)
* Hay que comerse el mundo a dentelladas – Alberto García Teresa
Revista
* Alfa Eridiani
* Artifex 4ª época
* Hélice
* Historias Asombrosas
* Scifiworld
Novela extranjera
* Guerra Mundial Z – Max Brooks (Almuzara)
* El pozo de las tramas perdidas – Jasper Fforde (Ediciones B)
* El sindicato de policía yiddish – Michael Chabon (Mondadori)
* El terror – Dan Simmons (Roca Editorial)
* Spin – Robert Charles Wilson (Omicrón)
Cuento extranjero
* Hombres salmonella en el planeta porno – Yasutaka Tsutsui – Hombres salmonella en el planeta porno
* El índice – J.G. Ballard – Fiebre de guerra
* Fiebre de Guerra – J.G. Ballard – Fiebre de guerra
* La sala de autopsias – Shane Jiraiya Cummings – Paura 4
* Los vientos de Marble Arch – Connie Willis – Lo mejor de Connie Willies
Web
* BEM online – Grupo Interface
* Literatura Fantástica – Mariano Villareal
* NGC 3660 – Pilar Barba
* El Sitio de Ciencia Ficción – Francisco José Suñer Iglesias
* Stardust CF – Javier Romero
jueves, 22 de octubre de 2009
el tocadiscos
Me lo compré el otro día nuevecito y tirado de precio. Así que ahora me paso las noches escuchando el Morrison Hotel y el LA Woman de los Doors, Under the red Sky de Bob Dylan, el Dark Side of the Moon de Pink Floyd, Rubber Soul de los Beatles, Imagine de John Lennon. Esos discos me los compré por un euro en Serbia hace cuatro años. Los quería para enmarcarlos y colgarlos de la pared como decoración. Ni se me pasaba por la cabeza entonces escucharlos. Pero el vinilo ha vuelto. Y lo celebré la otra noche poniendo un disco que mi padre trajo a casa hace más de veinte años y que nunca, hasta hoy, había tenido la oportunidad de sonar.
Posdatas:
Un tipejo conservado en alcohol, y no del de quemar, publica una reseña sobre Alarido de Dios.
Otro tipejo, de los de peor catadura moral que me he cruzado y perteneciente a una vieja raza, comenta también el libro.
Y muy interesante este artículo en el diario El Mundo sobre Babylon Magazine, revista cañerísima y valiente a cuyo último número he tenido la suerte de aportar un cuento.
Posdatas:
Un tipejo conservado en alcohol, y no del de quemar, publica una reseña sobre Alarido de Dios.
Otro tipejo, de los de peor catadura moral que me he cruzado y perteneciente a una vieja raza, comenta también el libro.
Y muy interesante este artículo en el diario El Mundo sobre Babylon Magazine, revista cañerísima y valiente a cuyo último número he tenido la suerte de aportar un cuento.
lunes, 19 de octubre de 2009
la nada absoluta
Haber ido este fin de semana a la que se supone que es la mayor feria de arte del mundo me ha servido para comprender que los culturetas de esta ciudad son tan artificiales y huecos como la legión de fashion victims que invade las calles del centro con sus andares de Victoria Beckham. Más ridículos incluso, por añadirse el componente de pretenciosidad intelectual. Si juntas a varios miles de personas que se esfuerzan por demostrar que son más originales que el resto en el vestir, en el andar y en el mirar, el resultado es una gran confusión que da risa.
Y confusión, y superficialidad, es también lo que he encontrado por lo que a las obras expuestas (ofertadas, mejor dicho) se refiere. Había cosas muy talentosas, pero ante todo primaban la superficialidad, el vacío y una provocación necia propia de descerebrados que conocen el mundo a través de Facebook y de los videojuegos.
Yo me pensaba que la función del arte era comunicar y transmitir. Pensaba que debía ser honesto, sincero y auténtico. Conectar con lo más humano y natural que hay en nosotros. Pero entonces, ¿qué es toda esta mierda venida de Tokio, París y Nueva York? A mí nadie me va a convencer de que una bola con un jersey puesto es arte. Ni de que un cuadro blanco en el que se lee: “¿Te has preguntado alguna vez si eres gay?” es arte. ¿Qué grandísimo loco, y mentecato, pagaría miles de dólares por eso? ¿No será que corriendo desordenadamente tras la originalidad hemos dado con la nada absoluta?
Y confusión, y superficialidad, es también lo que he encontrado por lo que a las obras expuestas (ofertadas, mejor dicho) se refiere. Había cosas muy talentosas, pero ante todo primaban la superficialidad, el vacío y una provocación necia propia de descerebrados que conocen el mundo a través de Facebook y de los videojuegos.
Yo me pensaba que la función del arte era comunicar y transmitir. Pensaba que debía ser honesto, sincero y auténtico. Conectar con lo más humano y natural que hay en nosotros. Pero entonces, ¿qué es toda esta mierda venida de Tokio, París y Nueva York? A mí nadie me va a convencer de que una bola con un jersey puesto es arte. Ni de que un cuadro blanco en el que se lee: “¿Te has preguntado alguna vez si eres gay?” es arte. ¿Qué grandísimo loco, y mentecato, pagaría miles de dólares por eso? ¿No será que corriendo desordenadamente tras la originalidad hemos dado con la nada absoluta?
miércoles, 14 de octubre de 2009
dylan
Una madrugada siendo casi niño me encontré por accidente con una peli subitulada en TVE2. Se llamaba Hearts of fire. En ella salía un viejo músico crepuscular que se enamora de una joven promesa del rock y que le hace de maestro en sus primeros pasos. Pero ella se queda enseguida con un guapo cantante, estrella en la cumbre de su fama que la lleva a la cima.
Me impresionó la escena en que el viejo roquero confiesa su amor a la joven. Están despidiéndose. Él la mira desde la ventanilla de su coche con ojos azules de perro viejo y susurra vencido, con voz rugosa: "Oh, shit. I love you". Quedé conmovido por aquella ruda y sincera declaración sentimental y pensé que, si algún día tenía que fracasar con una chica, quería hacerlo igual que él. Ocasiones no me han faltado.
Con los años me olvidé de aquella escena. Y a la vez convertí las canciones de Bob Dylan en parte de mi flujo sanguíneo. Y en Palabra del Dios su manera de decir las cosas. Hasta que repente un día, con veinte tacos cumplidos, caí en la cuenta de que aquel perdedor anónimo, aquel fracasado de película que asomaba a mis recuerdos infantiles, era él, que hacía de sí mismo en el film. Y yo tanto tiempo bebiéndome sus canciones sin reconocerle.
La vida está llena de misteriosas conexiones.
Me impresionó la escena en que el viejo roquero confiesa su amor a la joven. Están despidiéndose. Él la mira desde la ventanilla de su coche con ojos azules de perro viejo y susurra vencido, con voz rugosa: "Oh, shit. I love you". Quedé conmovido por aquella ruda y sincera declaración sentimental y pensé que, si algún día tenía que fracasar con una chica, quería hacerlo igual que él. Ocasiones no me han faltado.
Con los años me olvidé de aquella escena. Y a la vez convertí las canciones de Bob Dylan en parte de mi flujo sanguíneo. Y en Palabra del Dios su manera de decir las cosas. Hasta que repente un día, con veinte tacos cumplidos, caí en la cuenta de que aquel perdedor anónimo, aquel fracasado de película que asomaba a mis recuerdos infantiles, era él, que hacía de sí mismo en el film. Y yo tanto tiempo bebiéndome sus canciones sin reconocerle.
La vida está llena de misteriosas conexiones.
domingo, 11 de octubre de 2009
‘amante óvalo’ en babylon magazine

Con gran alegría de mi cuerpo humano os cuento que Amante óvalo, primer cuento de extraterrestres victorianos que un servidor escribe, sale en el número 7 de la revista Babylon Magazine. Además acompañado por esta brutal ilustración del artista brasileño Joao Lemos tan llena de sugestiones viajeras.
Y no me resisto a hablar de la propia revista porque la historia lo merece y porque tuve la suerte de escucharla directamente a algunos de sus protagonistas: Diego Pontones, redactor jefe, y Alberto Sánchez, director de contenidos.
Resulta que los estudiantes que se juntaban en el último banco de la clase de periodismo salieron peligrosos y se buscaron la vida con un proyecto propio a imagen y semejanza de sus inquietudes: una revista cultural, cosmopolita, con punto de vista, bilingüe, de estructura y contenidos nerviosos, hambrienta de diseño, con un pie en Madrid y otro en Londres. Pero sobre todo gratuita. Ya con siete números, Babylon Magazine distribuye 30.000 ejemplares entre Reino Unido y España. Y muy pronto en otros lugares y contextos de altos vuelos.
viernes, 9 de octubre de 2009
carles gomila
Descubrí la obra de Carles Gomila (Menorca, 1978) en una galería junto al mercado de Spitalfield (justo al lado de la iglesia que tanto obsesiona a Allan Moore en From Hell). Enseguida uno se queda cautivado por el misterioso poder de sugestión, por la densa belleza de sus creaciones. Un puzzle infinito de influencias se mezcla en sus superficies. Parece que estamos ante un viajero del tiempo y del espacio en cuya mano se estrechan el art nouveau, Ingres, los restos de un templo clásico, una ola que muere en una playa mediterránea y el pop, si me lo permite. El resultado es una pintura perturbadora en lo claro y en lo oscuro, que te toca extremos opuestos en el entendimiento. Hay una búsqueda de la belleza por caminos extraños y comestibles. Y esa certeza mil veces sentida de que para inventar lo nuevo hay que bucear en lo más profundo del pasado.
No hace falta decir que se aconseja una visita a su web. También se encuentra su obra en este enlace de flickr.
¡A gosar!







No hace falta decir que se aconseja una visita a su web. También se encuentra su obra en este enlace de flickr.
¡A gosar!







martes, 6 de octubre de 2009
barbecho
El viernes por la noche le puse punto final a un cuento. Sin embargo ese punto final lo es también para un año entero volcado ininterrumpidamente en el género breve. Recuerdo como increíble el día en que redacté la primera pieza de esta serie que ha ido creciendo hasta dimensiones que no pude prever: La idea era escribir una sola historia. Pero ésta me llevo a otra y ésta a otra y así más y más en un proceso intensísimo, sorprendente… y agotador. He vivido cada relato como un regalo. He tirado del hilo hasta la extenuación creativa absoluta. Y a cada historia y a cada personaje los he mimado letra a letra y me he dejado el alma (si el alma existe) en hacerlos intensos y verdaderos.
Me confieso muy cansado. Lo comprendí en una estación de tren, donde apenas encontré fuerzas para escribir un cuento de tres párrafos en mi libreta. Hasta la letra me salía débil. Ahora he tardado más de un mes en terminar un cuento de diez páginas. Ha habido noches en que me sentaba ante el ordenador y me quedaba mirando la ventana durante horas. Saldaba la sesión de trabajo con apenas unas frases nuevas sobre el papel.
Pero La sombra, así se titula el relato, ya tiene puesto el punto final, y ahora toca barbecho. Las noches de octubre las paso leyendo sobre las maderas de mi habitación, reconstruyéndome.
Luego será tiempo de nueva novela. Son demasiadas las anotaciones que llevo acumuladas. Demasiadas las ideas. En realidad esta historia que me viene es la lógica continuación de lo que he hecho en el último año. Ya la oigo llamando a la puerta de lo que quiere ser escrito.
Me confieso muy cansado. Lo comprendí en una estación de tren, donde apenas encontré fuerzas para escribir un cuento de tres párrafos en mi libreta. Hasta la letra me salía débil. Ahora he tardado más de un mes en terminar un cuento de diez páginas. Ha habido noches en que me sentaba ante el ordenador y me quedaba mirando la ventana durante horas. Saldaba la sesión de trabajo con apenas unas frases nuevas sobre el papel.
Pero La sombra, así se titula el relato, ya tiene puesto el punto final, y ahora toca barbecho. Las noches de octubre las paso leyendo sobre las maderas de mi habitación, reconstruyéndome.
Luego será tiempo de nueva novela. Son demasiadas las anotaciones que llevo acumuladas. Demasiadas las ideas. En realidad esta historia que me viene es la lógica continuación de lo que he hecho en el último año. Ya la oigo llamando a la puerta de lo que quiere ser escrito.
domingo, 4 de octubre de 2009
sum
Recomiendo este libro: SUM, Forty Tales from the Aferlife, obra del neurocientífico David Eagleman.
Según dice Google, ha sido traducido a más de diez idiomas pero no encuentro por ningún lado si uno de ellos es el español.
Primero llama la atención que un libro de cuentos se venda con tanta fortuna como las revistas porno en una cárcel sin Internet. Pero sobre todo flipas con la acojonante mezcla de ciencia, fantasía y humanidad que hace el tipo. Los cuentos transitan de la ciencia ficción al misticismo o al humor o a lo sobrenatural como si nada, llenándote la cabeza de paradojas, bellezas, pozas de sabiduría y genialidades que rozan a Calvino, Borges y a muchos más.
Una de esas obras de las que sales siendo otro.
Según dice Google, ha sido traducido a más de diez idiomas pero no encuentro por ningún lado si uno de ellos es el español.
Primero llama la atención que un libro de cuentos se venda con tanta fortuna como las revistas porno en una cárcel sin Internet. Pero sobre todo flipas con la acojonante mezcla de ciencia, fantasía y humanidad que hace el tipo. Los cuentos transitan de la ciencia ficción al misticismo o al humor o a lo sobrenatural como si nada, llenándote la cabeza de paradojas, bellezas, pozas de sabiduría y genialidades que rozan a Calvino, Borges y a muchos más.
Una de esas obras de las que sales siendo otro.
viernes, 2 de octubre de 2009
finalista del concurso 'irreverentes'
Con mucha alegría os cuento que una novela mía ha sido finalista del concurso Irreverentes que organiza la editorial Ediciones Irreverentes.
Estoy muy orgulloso de haberme colado entre los diez primeros en esta convocatoria en la que han participado 174 obras de 16 países. El ganador, a quien felicito calurosamente, es Raúl Hernández Garrido con la obra Abrieron las ventanas.
La noticia, que me ha pillado por sorpresa, ha salido en un montón de medios. Por si alguien tiene curiosidad, dejo este link.
Le doy las gracias a Francisco Javier Illán Vivas que me avisó de la buena nueva casi antes que la misma editorial. Eso son reflejos.
¡A gosar!
Estoy muy orgulloso de haberme colado entre los diez primeros en esta convocatoria en la que han participado 174 obras de 16 países. El ganador, a quien felicito calurosamente, es Raúl Hernández Garrido con la obra Abrieron las ventanas.
La noticia, que me ha pillado por sorpresa, ha salido en un montón de medios. Por si alguien tiene curiosidad, dejo este link.
Le doy las gracias a Francisco Javier Illán Vivas que me avisó de la buena nueva casi antes que la misma editorial. Eso son reflejos.
¡A gosar!
acuérdate del carrer llarg
Este verano un matrimonio que sigue viviendo en la calle donde vivió mi abuela visitó a mis padres. Hablé con la mujer unos minutos. Ella rememoró cuando yo era niño y los sábados por la tarde los pasaba con mi abuela, que me relataba siempre películas de John Wayne o de Humphrey Bogart; que me cantaba canciones avivando en mí el fuego maravilloso de recibir y dar historias.
La señora dijo que quedan muy pocos (en concreto cinco) de aquel vecindario de siempre, la calle que vio correr a mi padre en pantalón corto. Muy pocos que recuerdan lo que en el carrer Llarg sucedió: Cómo los niños nacieron y crecieron. Cómo los jóvenes se ennoviaron y casaron. Cómo los viejos declinaron y murieron. Tantas tardes, tantas sobremesas, tantas fotos antiguas en cajones. Las fiestas y las cenas. Las vísperas. El pequeño mundo que unas cuantas personas inventaron, compartieron, envejeciendo juntas.
Entonces ella me miró con intensidad repentina y me preguntó: “¿Tú te acuerdas de todo aquello?” Asentí y creo que eso le hizo sentir bien. Minutos después, al despedirse, me dijo: “Mucha suerte. Y acuérdate del carrer Llarg”.
La señora dijo que quedan muy pocos (en concreto cinco) de aquel vecindario de siempre, la calle que vio correr a mi padre en pantalón corto. Muy pocos que recuerdan lo que en el carrer Llarg sucedió: Cómo los niños nacieron y crecieron. Cómo los jóvenes se ennoviaron y casaron. Cómo los viejos declinaron y murieron. Tantas tardes, tantas sobremesas, tantas fotos antiguas en cajones. Las fiestas y las cenas. Las vísperas. El pequeño mundo que unas cuantas personas inventaron, compartieron, envejeciendo juntas.
Entonces ella me miró con intensidad repentina y me preguntó: “¿Tú te acuerdas de todo aquello?” Asentí y creo que eso le hizo sentir bien. Minutos después, al despedirse, me dijo: “Mucha suerte. Y acuérdate del carrer Llarg”.
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